¿Podrían los ‘tragos’ de bebidas energéticas aumentar el MedlinePlus en español


Imagen de noticias HealthDay

MIÉRCOLES, 2 de diciembre de 2015 (HealthDay News) — Los
“tragos energéticos” ricos en cafeína parecen desencadenar una
resistencia a la insulina de corta duración en los
adolescentes, informan unos investigadores canadienses.

El hallazgo sugiere que ese efecto podría preparar el terreno
para el desarrollo de la diabetes tipo 2 más adelante en la
vida, señalaron los investigadores.

Los adolescentes que bebieron una minúscula botella naranja de
5-hour Energy, que no contiene azúcar pero que tiene 208
miligramos de cafeína, no pudieron metabolizar el azúcar con la
misma eficiencia que cuando bebieron una versión descafeinada
de la misma bebida, encontró el estudio.

Los que bebieron la 5-hour Energy tradicional experimentaron un
aumento del 25 por ciento en los niveles tanto de azúcar en
sangre como de insulina, en comparación con el momento en que
bebieron la versión descafeinada, señalaron los autores del
estudio.

“Es la cafeína”, dijo la investigadora principal, Jane Shearer,
profesora asistente e investigadora sobre la diabetes en la
Universidad de Calgary, en Canadá. “El elevado contenido de
cafeína de las bebidas energéticas es la causa de esta
respuesta”.

Los hallazgos se reportaron el miércoles en el Congreso Mundial
de la Diabetes, en Vancouver, Canadá. Las investigaciones
presentadas en reuniones se consideran preliminares hasta que
se publican en una revista médica revisada por profesionales.

Según el Dr. Jan Hux, director científico de la Asociación
Canadiense de la Diabetes (Canadian Diabetes Association), los
resultados son preocupantes porque los niveles de azúcar en
sangre de los adolescentes no bajaron incluso después de que
sus cuerpos comenzaran a producir insulina, la hormona que
administra al azúcar en la sangre.

“Se pensaría que si la insulina es alta, el azúcar en sangre
debería bajar”, dijo Hux. “Esto sugiere que la cafeína está
provocando resistencia a la insulina. El cuerpo tiene que
producir más insulina para lograr el mismo efecto”.

La resistencia a la insulina es el primer paso en el desarrollo
de la diabetes tipo 2, explicó Hux.

Para el estudio, 20 adolescentes entre los 13 y los 19 años de
edad recibieron al azar un trago tradicional de 5-hour Energy o
un trago de 5-hour Energy Decaf. Cuarenta minutos después,
todos se sometieron a una prueba estándar de tolerancia a la
glucosa oral.

La prueba de tolerancia a la glucosa mide la capacidad del
cuerpo de procesar el azúcar, y es una herramienta estándar de
detección de la diabetes tipo 2, señaló Hux. Los participantes
ingieren una dosis alta de azúcar, y entonces los
investigadores toman muestras de sangre con regularidad para
ver cómo responden los niveles de azúcar en sangre y de
insulina.

Al final, todos los adolescentes probaron ambos productos de
5-hour Energy, de forma que se pudiera comparar directamente su
respuesta de azúcar en sangre y de insulina entre las versiones
con y sin cafeína.

Cuando los adolescentes bebieron la 5-hour Energy con cafeína,
experimentaron un aumento un 24.6 por ciento más alto en los
niveles de glucosa en sangre y un aumento un 26.4 por ciento
más alto en los niveles de insulina durante la prueba de
tolerancia a la glucosa que cuando bebieron la 5-hour Energy
descafeinada, informaron los investigadores.

“La cafeína tiene una vida media de cuatro a seis horas”, dijo
Shearer. “La respuesta elevada de glucosa e insulina durará una
buena parte del día”.

Nadie sabe con certeza por qué la cafeína afecta a la capacidad
del cuerpo de metabolizar el azúcar, apuntó Danielle Battram,
profesora de alimentación y nutrición del Colegio de la
Universidad de Brescia, en Ontario.

La cafeína podría interferir directamente con la capacidad de
la insulina de controlar los niveles de azúcar, planteó
Battram, o quizá afecte a la función de la insulina al fomentar
la liberación de hormonas como la adrenalina, que funcionan
contrarrestando a la insulina.

Aunque este estudio no observó los efectos a largo plazo,
plantea preocupaciones sobre el rol que las bebidas energéticas
ricas en cafeína podrían tener sobre el riesgo futuro de
diabetes tipo 2, dijo Shearer.

“En los individuos susceptibles a contraer diabetes tipo 2 en
un futuro, podría acelerar la aparición de la enfermedad”,
advirtió.

Pero estos hallazgos no deberían preocupar a las personas que
beben café, dijo Shearer, aunque una taza de 14 onzas (41.4
centilitros) de café de Dunkin’ Donuts contiene 178 miligramos
de cafeína, y una taza de café de 16 onzas (47.3 centilitros)
de McDonald’s tiene 133 miligramos.

“Hay datos realmente sólidos que muestran que beber una taza de
café es beneficioso”, apuntó Shearer. “Eso es porque, aunque
resulte difícil de creer, el café es la principal fuente de
antioxidantes de la mayoría de norteamericanos”.

La cafeína del café viene en forma vegetal, y está acompañada
por muchos otros compuestos beneficiosos, aclaró Shearer. Por
otro lado, las bebidas energéticas contienen una forma
procesada de cafeína en polvo que afecta el metabolismo de una
persona de forma más directa, explicó.

La Asociación Americana de las Bebidas (American Beverage
Association, ABA) criticó los hallazgos.

“Durante cientos de años, en todo el mundo se ha consumido
cafeína de forma segura en una variedad de alimentos y
bebidas”, dijo la asociación en una declaración publicada el
miércoles.

“Y la mayoría de bebidas energéticas contienen
significativamente menos cafeína que un café de cafetería de un
tamaño similar. Aun así, los fabricantes de bebidas energéticas
superan de forma voluntaria los requisitos federales relativos
a las etiquetas y a la educación”, según la ABA.

“Aunque ni el resumen [de este estudio] ni la evidencia
científica sugieren que las bebidas energéticas provoquen
resultados exclusivos en la salud, es importante anotar que el
producto usado en este estudio no era una bebida energética,
sino más bien un trago energético”, apuntó la asociación en su
declaración. “Las bebidas energéticas convencionales son
bebidas no alcohólicas reguladas por la FDA [la Administración
de Alimentos y Medicamentos de EE. UU.]”.

El equipo de Shearer planifica ahora observar los efectos sobre
la salud de las bebidas energéticas regulares de tamaño
completo, como Red Bull y Monster, que contienen unos niveles
altos tanto de azúcar como de cafeína, comentó.

Investigaciones anteriores han mostrado que las personas que
consumen regularmente bebidas endulzadas con azúcar tienen un
riesgo entre un 20 y un 30 por ciento más alto de diabetes tipo
2, dijo Hux.

“A partir de esos estudios, sabemos que las bebidas azucaradas
son un riesgo, y a partir de este estudio, sabemos que la
cafeína podría amplificar ese riesgo”, advirtió Hux.

Pero el cuerpo humano es capaz de adaptarse a las dosis
continuas de cafeína, dijo Battram, y no está claro que la
resistencia a la insulina mostrada en este estudio persistirá
el suficiente tiempo como para provocar problemas de salud.

“No sabemos si esta disfunción observada de la insulina seguirá
durante días”, dijo Battram. “En realidad no sabemos qué hará a
largo plazo. No podemos afirmar que tenga un efecto negativo
para nosotros”.

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor

FUENTES: Jane Shearer, Ph.D., assistant professor and diabetes
researcher, University of Calgary, Canada; Jan Hux, M.D., chief
science officer, Canadian Diabetes Association; Danielle Battram,
Ph.D., professor, food and nutrition, Brescia University College,
Ontario; Dec. 2, 2015, presentation, World Diabetes Congress,
Vancouver; Dec. 2, 2015, statement, American Beverage Association



Source link

Speak Your Mind

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.