Dar el seno podría reducir el riesgo de diabetes tipo 2 de MedlinePlus en español


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LUNES, 23 de noviembre de 2015 (HealthDay News) — Una
investigación reciente sugiere otro beneficio potencial para
las madres que dan el seno: un riesgo más bajo de contraer
diabetes tipo 2.

El estudio encontró que dar el seno durante más de dos meses se
vinculaba con una reducción de más o menos un 50 por ciento en
las probabilidades de contraer diabetes tipo 2 en las madres
que ya habían sufrido de diabetes gestacional anteriormente. Y
cuanto más tiempo dieron el seno las mujeres, más bajas fueron
las probabilidades de diabetes tipo 2, señaló el estudio.

“La principal implicación para las políticas es que debemos
enfocar nuestros esfuerzos de fomento de la lactancia materna
en las mujeres de alto riesgo, las que son obesas o tienen
diabetes gestacional”, comentó la autora del estudio, Erica
Gunderson, científica investigadora principal de Kaiser
Permanente del Norte de California.

Pero este estudio no mostró que dar el seno provocara un riesgo
más bajo de diabetes tipo 2. Solo halló una asociación entre
esos factores.

Los resultados aparecen en la edición en línea del 23 de
noviembre de la revista Annals of Internal Medicine.

El equipo de Gunderson siguió a más de 900 mujeres dos años
después de que habían tenido diabetes gestacional durante el
embarazo y habían dado a luz. En ese periodo, un 12 por ciento
de ellas contrajeron diabetes tipo 2, según el estudio.

Se crearon cinco categorías respecto a la forma en que las
mujeres alimentaron a sus bebés: la lactancia materna
exclusiva; la alimentación exclusiva con fórmula;
principalmente lactancia materna (menos de 6 onzas [177
mililitros] de fórmula al día); principalmente fórmula (más de
17 onzas [503 mililitros] de fórmula al día), y alimentación
mixta (de 7 a 17 onzas [de 207 a 503 mililitros] de fórmula al
día).

Las madres que alimentaron a sus bebés exclusivamente con el
seno tenían un riesgo un 54 por ciento más bajo de contraer
diabetes que las madres que solo usaron fórmula, anotó el
estudio. Las mujeres que alimentaron a sus bebés con una mezcla
de fórmula y leche materna, e incluso las que usaron mayormente
fórmula, redujeron sus probabilidades de diabetes tipo 2 en más
de un tercio en comparación con las mujeres que solo usaron
fórmula, hallaron los investigadores.

La duración de la lactancia materna también pareció
relacionarse con el riesgo de diabetes tipo 2, mostró el
estudio.

La lactancia materna durante más de 10 meses se vinculó con una
reducción del riesgo de diabetes de la madre de un 57 por
ciento, frente a dar el seno dos meses o menos. Las madres que
amamantaron a sus bebés entre dos y diez meses experimentaron
una reducción de aproximadamente la mitad en el riesgo de
contraer diabetes, en comparación con las que amamantaron a sus
bebés menos de dos meses, según el estudio.

¿Cómo podría la lactancia materna ayudar a reducir el riesgo de
diabetes tipo 2? De varias formas, dijo Gunderson.

“La lactancia ofrece un descanso a las células que producen
insulina en el cuerpo, porque no tienen que producir tanta para
reducir la glucosa en sangre”, explicó Gunderson. “La lactancia
materna gasta la glucosa y la grasa de la sangre, porque esos
nutrientes se transfieren del torrente sanguíneo al tejido
mamario para producir la leche”.

Gunderson describió a la lactancia materna como dar al cuerpo
un periodo de recuperación tras el embarazo, cuando el
organismo tiene que aumentar mucho la producción de insulina
para mantener los niveles de azúcar en sangre bajo control.
Varios mecanismos fisiológicos más también podrían explicar
cómo la lactancia reduce el riesgo de diabetes, dijo.

La lactancia materna parece reprogramar el metabolismo del
cuerpo tras el caos metabólico del embarazo, planteó la Dra.
Alison Stuebe, profesora asistente de medicina materna y fetal
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del
Norte, en Chapel Hill.

Los resultados se sostuvieron incluso después de tener en
cuenta una amplia variedad de factores adicionales. Esos
factores incluyeron la salud de la madre y del recién nacido,
las conductas del estilo de vida y los cambios en el peso
postparto de las madres, comentó Gunderson.

Pero “esto no se trata de la pérdida de peso”, porque no todas
las mujeres que dieron el seno perdieron peso, anotó Gunderson.
“Hay mucha variabilidad respecto a la forma en que las mujeres
responden al embarazo y la lactancia, y con respecto a lo que
sus cuerpos hacen”, aseguró.

El Dr. Aaron Caughey, catedrático de obstetricia y ginecología
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salud y
Ciencias de Oregón, en Portland, dijo que “las mujeres con unas
tasas más altas de complicaciones del embarazo, incluyendo a
las que tienen diabetes mellitus gestacional, son menos
propensas a dar el seno”.

“Creemos que el caos de tener una complicación del embarazo
podría conducir a una menor atención enfocada en la lactancia
materna”, planteó.

Las mujeres con diabetes gestacional con frecuencia tienen
otras complicaciones que hacen que dar el seno sea difícil,
añadió la Dra. Sherry Ross, obstetra y ginecóloga del Centro
Sanitario Providence Saint John’s en Santa Mónica, California.

“La creación de estrategias para reducir el riesgo de diabetes
debe comenzar en el embarazo y continuar una vez el bebé haya
nacido”, aconsejó Ross.

“Además de dar el seno, otras conductas del estilo de vida,
como perder peso, cambios en la dieta y aumentar la actividad
física reducen el riesgo futuro de diabetes”, dijo.

Y Stuebe anotó que las nuevas madres quizá necesiten más
respaldo para dar el seno.

“Si facilitáramos el proceso para las madres, sería bueno para
ellas y los bebés”, dijo Stuebe.

Artículo por HealthDay, traducido por Hola Doctor

FUENTES: Erica P. Gunderson, Ph.D., M.P.H., M.S., R.D., senior
research scientist, Division of Research, Kaiser Permanente
Northern California; Alison Stuebe, M.D., assistant professor,
division of maternal fetal medicine, University of North Carolina
School of Medicine, Chapel Hill, N.C.; Aaron B. Caughey, M.D.,
Ph.D., professor and chair, department of obstetrics and
gynecology, and associate dean, Women’s Health Research and
Policy, Oregon Health and Science University School of Medicine,
Portland; Sherry Ross, M.D., obstetrician and gynecologist,
Providence Saint John’s Health Center, Santa Monica, Calif.; Nov.
23, 2015, Annals of Internal Medicine



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