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Ene 21

Los deportes de contacto aumentan el riesgo de trastorno degenerativo en los jugadores aficionados


Soccer player hitting ball with head

Los científicos recientemente descubrieron pruebas respecto
a la mayor susceptibilidad de los jugadores profesionales de
fútbol americano a sufrir una enfermedad degenerativa
progresiva: la encefalopatía traumática crónica (CTE, por sus
siglas en ingles) que es producto de repetidos traumatismos
cerebrales
. Ahora, los científicos de la sede de la Mayo
Clinic en Florida descubrieron una cantidad importante y
sorprendente de encefalopatía traumática crónica entre los
varones que participaron como aficionados en deportes de
contacto durante la adolescencia.

Alrededor del 33 por ciento de esos hombres que donaron sus
cerebros al banco cerebral de la Mayo Clinic mostraba evidencia
patológica de encefalopatía traumática crónica, afección que
sólo puede diagnosticarse después del fallecimiento.

El estudio de Mayo fue publicado en la edición de diciembre de
Acta Neuropathologica y vincula a los deportes de
contacto practicados por aficionados (fútbol americano, boxeo,
lucha libre, rugby, básquetbol, béisbol y otros también propios
de los años escolares) con el desarrollo de la encefalopatía
traumática crónica, afección que cuando es grave puede afectar
el ánimo, el comportamiento y la cognición.

“El 32 por ciento de encefalopatía traumática crónica
descubierta en el banco cerebral es una cifra sorprendentemente
alta para la frecuencia que tiene la patología
neurodegenerativa en la población general”, comenta el autor
principal del estudio, Kevin Bieniek, estudiante de
predoctorado en el Programa sobre neurobiología de las
enfermedades de la Escuela de Posgrado de Mayo.

“Si una de cada tres personas que participa en deportes de
contacto más adelante desarrolla la patología de la
encefalopatía traumática crónica, eso puede ser un verdadero
problema”, anota Bieniek. Queda todavía por determinar si los
cambios cerebrales provocan algún efecto observable en el
comportamiento o en la cognición de los antiguos deportistas.

Este estudio es el primero en aplicar el criterio para
encefalopatía traumática crónica establecido este año por el
Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes
Cerebrovasculares (NINDS, por sus siglas en inglés) para buscar
la incidencia de la enfermedad entre jugadores no
profesionales, apostilla el Dr. Dennis Dickson, autor experto
del estudio y neuropatólogo de la Mayo Clinic.

“El informe de Bieniek es la primera descripción detallada
sobre la patología de la encefalopatía traumática crónica en un
banco cerebral que aplica esos criterios y como tal, es un
trabajo revolucionario. Fue sorprendente la frecuencia con la
que él encontró la patología de la encefalopatía traumática
crónica entre los antiguos jugadores de deportes de contacto, y
es una patología que antes no se reconocía”, señala el Dr.
Dickson, en cuyo laboratorio trabaja Bieniek.

“El objetivo del estudio no es disuadir a niños y adultos de
participar en deportes, pues creemos que eso aporta grandes
ventajas para la salud mental y física; sin embargo, es
fundamental que la gente tenga cuidado y se proteja la cabeza. La
concienciación sobre la encefalopatía traumática crónica
permitirá poner mayor énfasis en que los deportes de contacto
sean más seguros, a través de mejores equipos protectores y
menos contacto directo entre cabezas”, explica
Bieniek.

Bieniek dirigió el equipo que examinó los expedientes clínicos
de 1721 casos del banco cerebral de la Mayo Clinic y descubrió
a 66 hombres con participación documentada en deportes de
contacto durante la adolescencia y primeros años de juventud.
Cuando los investigadores examinaron el tejido cerebral de esos
casos, 32 por ciento mostró la patología de la encefalopatía
traumática crónica; en cambio, ninguno de los 198 cerebros de
las personas sin participación documentada en deportes de
contacto, entre ellas 66 mujeres, mostró la patología de la
encefalopatía traumática crónica.

Los científicos también compararon varias características
clínicas y genéticas entre los casos con y sin patología de la
encefalopatía traumática crónica y descubrieron dos marcadores
genéticos que parecían ser capaces de modificar el riesgo de
desarrollar encefalopatía traumática crónica. “Es necesario
estudiar más a fondo esos marcadores en un grupo mayor de casos
de encefalopatía traumática crónica, aunque pueden ser muy
importantes para determinar si una persona corre más riesgo de
desarrollar esos cambios en el cerebro”, asevera Bieniek.

Bieniek anota que el banco cerebral de la Mayo Clinic incluye
donantes fallecidos con varios trastornos de demencia. “Se
decidió examinar el banco cerebral de trastornos
neurodegenerativos porque la encefalopatía traumática crónica
descubierta en las personas mayores rara vez ocurre
aisladamente”, dice Bieniek. “Muchos de los casos de
encefalopatía traumática crónica anteriormente informados
mostraron también otras patologías neurodegenerativas, además
de la propia de la enfermedad; por tanto, los mismos factores
de riesgo capaces de aumentar el peligro de sufrir otras
enfermedades neurodegenerativas muy bien pueden desempeñar una
función en el desarrollo de la encefalopatía traumática
crónica”, concluye.

El equipo de la investigación incluyó al Dr. Owen Ross, Ronald
Walton, Alexandra Ortolaza, Amelia Johnston, Pamela Desaro, el
Dr. Kevin Boylan, el Dr. Neill Graff-Radford, el Dr. Zbigniew
Wszolek, la Dra. Rosa Rademakers y el Dr. Bradley Boeve, todos
de la Mayo Clinic; a Kerry Cormier del Sistema de Atención
Médica de Boston, Departamento de Asuntos de Veteranos de EE.
UU.; y a la Dra. Ann McKee de la Universidad de Boston y del
Sistema de Salud de Boston, Departamento de Asuntos de
Veteranos de EE.UU.

El estudio fue financiado por los subsidios P50 NS072187, R01
NS076471, R01 NS078086, UO1 NS086659-01 y P30 AG13846 de los
Institutos Nacionales de Salud. Más apoyo provino de una
donación sin restricciones de Carl Edward Bolch Jr. y Susan
Bass Bolch, así como de subsidios del Departamento de Asuntos
de Veteranos, del Instituto de Legado Deportivo, del Comité
Nacional Ejecutivo para Estándares del Equipo Deportivo, de la
Liga Nacional de Fútbol Americano, de la Fundación Andlinger y
de World Wrestling Entertainment.

 

Para más información de la Mayo Clinic haz clic en el
logotipo:

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Clinic.  Todos los derechos reservados.

Imagen © iStock / viafilms

Actualización de un artículo originalmente publicado en el
2011.

Permalink:
http://www.vidaysalud.com/diario/ninos-y-adolescentes/los-deportes-de-contacto-aumentan-el-riesgo-de-trastorno-degenerativo-en-los-jugadores-aficionados/



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